Aceite terapéutico y descontracturante de Enebro y Árnica
Cómo hacer un aceite de Enebro y Árnica para los malestares de invierno Hoy te voy a enseñar a elaborar y formular paso a paso un aceite de masaje terapéutico y descontracturante mediante la técnica de maceración en caliente (baño maría). Su función terapéutica es amplia: para masajes, dolor en las articulaciones, hematomas, golpes, torceduras. También es ideal para brindar calor a los músculos y al cuerpo en las épocas de frío como Otoño e Invierno. Muy fácil de hacer en casa. Con dos plantas claves por sus maravillosas propiedades: Te las presento ya mismo: Enebro y Árnica. Hace unos cuántos años ya, cuando elaboraba productos naturales para la venta, hacía una crema de Romero, Enebro y miel que era una bomba, aclamada por personas con dolores musculares y articulares, quienes hacían deporte también la amaban. Las personas mayores que necesitan una ayuda extra para los dolores articulares, y también las que siempre tenemos esas contracturas musculares que cada dos por tres nos pasan factura y nos dejan de cama. En mi caso, según la medicina Ayurveda, tengo predominancia de Vata dosha. Y en invierno, este biotipo tiende a desequilibrarse por las condiciones climáticas que son parte inherente de este dosha: el viento y el frío. Pero también la humedad para los Kapha puede ser motivo de desequilibrio. Y este aceite les resultará muy gratificante. Este aceite es reconfortante, el Enebro brinda calor a los músculos y ayuda a aflojar las contracturas. Usamos las bayas que crecen del arbusto. Es de la familia del Romero y del Tomillo. Para potenciar más sus propiedades sumamos flores de árnica, y como siempre digo: al elaborar un producto tenemos que pensar de forma sinérgica, es decir que todos los ingredientes actúen en comunión para potenciar el efecto buscado. Esto es clave para que un producto sea efectivo, o no. Por eso, en este caso decidí sumar flores de Árnica. El árnica ayuda a crear un potente remedio natural, muy utilizado por sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias. Gracias a compuestos como la elenalina y los flavonoides, es un aliado excelente para aliviar dolores musculares, contracturas, sobrecargas tras el ejercicio intenso, golpes y torceduras Además, mejora de la circulación: Su aplicación mediante masajes estimula la microcirculación local, ayudando a disipar moretones, hematomas y derrames internos. Para elaborar este aceite de masaje terapéutico y descontracturante vamos a extraer los activos de las plantas elegidas mediante la técnica de maceración en caliente (baño maría), la proporción ideal entre las plantas secas y el aceite portador sigue una relación estándar en herboristería de 1:5 o 1:10. Dado que las flores de árnica son muy ligeras y esponjosas, y las bayas de enebro son densas y compactas, lo más exacto es trabajar con peso (gramos) en lugar de volumen (cucharadas o tazas). El aceite de girasol alto oleico es una base excelente gracias a su alta estabilidad térmica y su textura ideal para masajes. Aunque puede resultar un poco molesto en pieles muy grasas como las de los biotipos Kapha, en ese caso te recomiendo usar otro aceite vehicular: Jojoba, coco, coco caprílico. El aceite de Sésamo que menciono en el video es ideal para personas con un biotipo donde predomina Vata Dosha. Proporciones recomendadas: Para un total de 500 ml de aceite. Para obtener un aceite equilibrado donde el árnica actúe como antiinflamatorio principal y el enebro potencie el calor y la circulación, vamos a usar ratio de peso 1:10 (50 gramos de plantas totales por cada 500 ml de aceite). Aceite Portador: 500 ml de Aceite de girasol alto oleico. Flores secas de Árnica: 25 gramos (Aportan el 50% del poder antiinflamatorio y analgésico). Bayas de Enebro secas: 25 gramos (Aportan el 50% restante, ideal para brindar calor al músculo para aflojarlo, y activar la circulación local). Antes de la maceración, debemos preparar los ingredientes: -Para el Enebro: Las bayas de enebro son muy duras. Deberás machacarlas en un mortero antes de sumarlas al aceite. Si se dejan enteras, el aceite no podrá penetrar la corteza y no extraerá sus principios activos. -Para las flores de Árnica: Desmenuzá un poco las flores con las manos para maximizar la superficie de contacto con el aceite. Asegurate de que ambas plantas están 100% secas para evitar humedad que podría causar hongos o echar a perder el aceite. Te dejo el video con el paso a paso del método de maceración a baño María: La extracción por calor es lo mejor para raíces y bayas (como el Enebro), pero el Árnica es más delicada, por lo que el control de la temperatura es muy importante. 1- Colocá las plantas machacadas en un frasco de vidrio limpio y seco, y verté los 500 ml de aceite asegurándote de que las cubra por completo.2 – Introducí el frasco destapado en una olla para baño maría.3 – Mantené siempre el fuego al mínimo absoluto de tu cocina. El aceite del frasco nunca debe superar los 50°C o 60°C. Si el aceite humea o burbujea, los principios activos se arruinarán.4 – Dejá infusionar a fuego lento durante un mínimo de 1 a 3 horas, revolviendo suavemente con una cuchara limpia de acero inoxidable cada tanto. Es importante chequear que el agua esté siempre al nivel del aceite para que reciba el calor indirecto necesario para extraer los activos.5 – Apagá el fuego, dejá entibiar y filtrá el aceite utilizando una gasa de farmacia, un paño de algodón limpio o un filtro de papel para café. 6 – Exprimí con fuerza para recuperar el aceite atrapado en las flores.7 – Almacená en un envase de vidrio ámbar en un lugar fresco y oscuro.8 – Etiquetá con nombre del aceite base o vehicular, plantas utilizadas y fecha de elaboración o de caducidad (1 año desde su elaboración). Conservación: Clave mantener tu aceite lejos de fuentes de calor extremas, luz fuerte, humedad, siempre mantenelo bien tapado y evitá meter los dedos dentro, es mejor volcar el aceite sobre otro recipiente o sobre las manos y no
Aceite terapéutico y descontracturante de Enebro y Árnica Leer más »




